Una organización criminal investigada por triangulación de dinero, maniobras vinculadas al comercio exterior, evasión aduanera y lavado de activos fue desarticulada tras un amplio operativo coordinado por la Gendarmería Nacional.
La investigación, denominada “Operación Triángulo”, culminó con la realización de 47 allanamientos simultáneos en las provincias de Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Salta y Misiones. Los procedimientos se realizaron en domicilios particulares, empresas exportadoras de granos y oficinas de despachantes de aduana.
El operativo estuvo a cargo de efectivos del Equipo Delitos Económicos de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Mendoza”, con apoyo de personal de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA-DGA) y de distintas unidades de la fuerza.
Cómo operaba la organización investigada
De acuerdo con la investigación, los integrantes de la organización habrían desarrollado una compleja red de maniobras financieras y comerciales vinculadas con la triangulación de facturaciones.
Las pesquisas permitieron detectar presuntas operaciones relacionadas con delitos contra el comercio exterior, evasión aduanera e ingreso irregular de divisas, además de posibles maniobras de lavado de activos.
A partir de las pruebas reunidas durante la investigación, la Justicia ordenó avanzar con los procedimientos en distintos puntos del país para secuestrar documentación y dispositivos que pudieran aportar información sobre el funcionamiento de la estructura.
Allanamientos en cinco provincias
Los 47 procedimientos se realizaron de manera simultánea en Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Salta y Misiones.
Entre los objetivos se encontraban domicilios particulares, firmas dedicadas a la exportación de granos y oficinas de despachantes de aduana.
El despliegue permitió reunir una importante cantidad de elementos considerados de interés para la causa, que ahora serán analizados por los investigadores.
Qué secuestraron durante los operativos
Durante los allanamientos, los efectivos secuestraron:
59 teléfonos celulares.
35 computadoras portátiles.
28 CPU.
Discos rígidos externos.
Dispositivos de almacenamiento DVR.
Tokens bancarios.
Armas de fuego.
Documentación contable y societaria.
El valor preliminar de los elementos secuestrados fue estimado en más de $55 millones.
Los dispositivos electrónicos y la documentación serán sometidos a análisis para determinar el alcance de las operaciones investigadas y establecer la participación de las personas y empresas involucradas.
La causa por lavado de activos y delitos aduaneros
La investigación está a cargo del Juzgado Federal N° 3 de Mendoza, Secretaría Penal “D”.
El magistrado interviniente ordenó continuar con las diligencias procesales correspondientes en el marco de una causa por infracciones al Código Aduanero y lavado de activos.
La investigación continuará con el análisis de los elementos secuestrados durante los 47 allanamientos, con el objetivo de determinar el alcance de la presunta organización criminal y las maniobras económicas que habría realizado.